Volar a Mallorca después de Spanair
21 febrero 2012 at 11:00 2 comentarios
El final de Spanair levantó todo tipo de quejas e informaciones en las que aseguran que volar a las Baleares desde la península se ha encarecido. Los precios de estos vuelos son, además, materia a subvencionar ya que al parecer los políticos de las islas consideran que “la insularidad” perjudica a quienes hemos nacido en estas islas del Mediterráneo. Puede ser que esta apreciación fuese cierta cuando las islas eran lugar de destierro o se utilizaban como cárceles naturales; pero no ahora que el turismo las ha transformado en un paraíso turístico que los baleares han sabido aprovechar y convertir en riqueza.
Los años de bonanza y la trampa democrática en la que cada partido jugaba a prometer más prebendas a los ciudadanos llevó a instaurar la subvención universal al 50% de los vueltos para residentes de las Baleares. El dinero de los contribuyentes, ricos y pobres, termina así pagando la mitad del billete de avión de los baleares que, ricos o pobres, deciden volar a cualquier ciudad española. El Estado redistribuye la renta de, por ejemplo, un asalariado de la fábrica Seat de Martorell para pagar la mitad del billete de avión de, por poner otro ejemplo, los hijos de Matas. Vuelen en turista o en primera clase, para visitar a la familia o para salir de fiesta.
Los billetes, comprados con previsión, entre Palma y Madrid resultan asequibles gracias a la sana competencia de un mercado maduro. Con las compañías aéreas de bajo coste se pueden encontrar verdaderas gangas. Incluso ahora que hay una compañía menos como Spanair cubriendo estas rutas se pueden encontrar precios razonables, aun cuando se busca un vuelo para esta misma semana. Nada mejor para desmontar los peores augurios sobre como hacer una simulación. Hoy mismo he podido comprobar que un vuelo para este fin de semana sin descuento de residente sale por algo más de 70 euros.
He ido un paso más allá y he consultado lo que costaría viajar en Alta Velocidad desde Madrid hasta Barcelona ya que aquí no encontramos “el problema” de la insularidad. Viajar en tren desde Madrid hasta Barcelona sale bastante más caro que volar de Barajas a Son Sant Joan, por unos 164 euros. ¡Más del doble! Sé que ese trayecto pueden hacerlo en coche, pero para eso hay que tener coche, pagar los pejaes o la gasolina. Además de la inversión de tiempo que supone o tener un lugar en ambas ciudades en la que aparcarlo. Tampoco sería descabellado añadir otros gastos que pueden estar amortizados con el uso normal del automóvil como el seguro y las reparaciones.
Intuyo que la solución que muchos políticos ofrecerían a este problema que acabamos de descubrir sería el de subvencionar la “peninsularidad”. Pero parece poco viable, y menos en estos tiempos en los que no hay dinero ni pagar los medicamentos de las farmacias.
El Estado de Bienestar no es viable y, además, es injusto por lo que hay que desmontarlo. Y como se trata de desmantelar privilegios nada mejor que dar ejemplo y empezar por los propios. Como mallorquín espero que pronto se termine con la sinrazón de la subvención de los vuelos para los residentes. Si dejamos que la libre competencia funcione nos encontraremos con que se ofertan vuelos baratos sin necesidad de que los trabajadores carguen con ese coste.
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1.
eduardogarciamacias | 23 febrero 2012 a las 15:56
Como cuando el gobierno de José luís Rodríguez Zapatero subvencionó la compra de coches. Al día siguiente de terminar el plan los precios de los coches bajaron en lugar de subir, porque las compañías se lanzaron a la competencia temerosas antes una posible debacle en ventas. Y por lo que recuerdo, nunca ha quebrado por ello.
2.
mileto | 15 marzo 2012 a las 01:50
Yo creo que lo tuyo es de psiquiatra, como mínimo. Que un personaje como tú, nacido en Baleares, con familiares allí, supongo, que diga lo que tú dices, me parece de tonto, pero tonto, tonto. No me quiero extender más porque me parece tal imbecilidad lo que dices, que solo te puedo llamar “con todos los respetos” TONTO.