Una perspectiva conservadora del matrimonio homosexual

Hace algo más de siete años dejé escrito que el PP se equivocaría en caso de recurrir la constitucionalidad del matrimonio entre personas del mismo sexo. Una equivocación que hoy se ha quedado prácticamente huérfana dentro del mismo partido  y que ha llegado a desatar una caza de brujas contra quienes legítimamente discrepan sobre la idoneidad de que la unión entre  homosexuales sea equiparada a la unión heterosexual.

Y escribo unión en lugar de matrimonio porque el embrollo de todo el asunto empieza en el mismo nombre que lo define. El matrimonio civil no equivale al matrimonio canónico y las innovaciones que se han introducido a lo largo de los años en el Código Civil no repercuten en cualquiera de las fórmulas religiosas para su celebración. El matrimonio (católico) no admite el divorcio mientras que el matrimonio (civil) sí lo admite; el matrimonio canónico produce efectos civiles desde el momento de su celebración mientras que el matrimonio (civil) no tiene consideración de matrimonio para la Iglesia Católica.

Un mismo concepto define dos hechos de naturaleza diferente que pueden ser coincidentes pero no son equivalentes. La confusión inicial nace con la visión positivista de la supremacía estatal sobre las instituciones naturales que, como el matrimonio, han surgido en la misma sociedad. Reciben el mismo nombre pero no son lo mismo, y de aquí nace el miedo de quienes defienden el matrimonio en su forma canónica.

Lamentablemente ningún grupo político influyente ha propuesto deshacer esta confusión diferenciando semánticamente ambas formas de matrimonio. Tampoco la opción liberal -y a mi parecer ideal- de que el Estado se limite a reconocer las formas de matrimonio que puedan darse en una sociedad como pacto voluntario entre dos adultos tiene demasiado predicamento. En tal caso, y en la lógica estatal, tan solo cabe ensanchar la definición para que todas sus formas tengan cabida.

La ampliación del concepto de matrimonio a las parejas homosexuales es, aunque pueda parecer lo contrario, una victoria conservadora.  El objetivo de la teoría queer es demoler la huella cultural que nos identifica pues para estos ideólogos de la nueva izquierda los patrones culturales no son más que estructuras opresoras que impiden el libre desarrollo del ser humano que solo podrá autorrealizarse al romper con esas cadenas y así alumbrar una nueva era de progreso, el eterno mito socialista del hombre nuevo. De hecho, estos movimientos han defendido históricamente el amor libre y definían el matrimonio como un contrato de esclavitud al servicio de lo que ellos llaman patriarcado heteronormativo. Pero en su afán de sustituir a las iglesias como moralistas de la sociedad estos movimientos llegaron a hacer suya la lucha por la ampliación de las formas de matrimonio.

Desde el momento que el matrimonio se amplía a las parejas homosexuales se abre la puerta a un orden conservador de un colectivo cuya única referencia hasta el momento era el homosexualismo militante. La reproducción de unos patrones que se identificaban con un único modo de entender la vida de izquierdas.  El matrimonio homosexual supone ofrecer un lugar en la mesa en lugar de romper la baraja. Quienes hasta ahora tenían que vivir en las afueras de la sociedad son invitados a reproducir un modelo de éxito, a participar del círculo virtuoso que ha supuesto el concepto de matrimonio para nuestra Civilización.

La derecha política en España parece no tener argumentos sobre el matrimonio homosexual, ni a favor ni en contra. Tan solo una postura coyuntural más o menos favorable, tal vez impuesta por el alto porcentaje de homosexuales que militan en sus nuevas generaciones. El centro o la falta de convicciones, no solo en cuestiones económicas, pasa factura a la hora de ofrecer una alternativa cuando en pocas cuestiones se les ha servido en bandeja un marco tan favorable. Desde una perspectiva conservadora no se me ocurre mejor concepto que el del matrimonio para hacer posible la verdadera normalización alejada de las carrozas y plumas. En palabras de David Cameron: “no apoyo el matrimonio gay pese a ser conservador. Apoyo el matrimonio gay por ser conservador”.

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13 pensamientos en “Una perspectiva conservadora del matrimonio homosexual

  1. Hola Miquel

    Pues lo siento Miquel, pero Caemeron es tan corto de vista como cualquier progre.

    No es un problema semantico, ni la integración de los homosexuales resuelve nada. Los homosexuales siempre han vivido juntos cuando han querido, han sido salcerdotes en la iglesia en proporciones enormes y por tanto han tenido una influencia enorme en el segmento conservador de la sociedad en todas las epocas.

    El matrimonio homosexual es una anécdota. El problema es mucho mas amplio. el MH. es la anécdota que muestra hasta que punto el matrimonio es un concepto muerto, destruido desde hace mucho tiempo. Y con el, su función social. No es que el MH destruya el matrimonio, es que muestra a las claras que el matrimonio ya no significa nada. Y como no significa nada, aquello para lo que servia ya no existe.

    Y para que sirve? Sirve para que las mujeres puedan tener hijos y por tanto para que la sociedad pueda sobrevivir a lo largo de generaciones. Si queremos saber cuando se destruyó el matrimonio, basta buscar cuando disminuyó la natalidad hasta niveles por debajo de la tasa de reemplazo. Se destruyó cuando las mujeres, ni dentro del matrimonio no tuvieron ya unas garantías de estabilidad suficientes como para tenerlos.

    Cuales son esas condiciones?. Como en todas las sociedades que han existido, tiene que ser una institución no solo religiosa , sino civil, sujeta a ley, es decir, a coacción, en las que se favorezca y se exija por coacción civil una unión sólida y muy duradera, en la que sea una obligación moral entrar a partir de una cierta edad, no un derecho en modo alguno, en la que al hombre se le responsabilice de mantener a la mujer y los hijos con penas graves en caso contrario, en el que al hombre se le de autoridad sobre la mujer y los hijos y en el que se exija fidelidad a ambos también por ley, desapareceremos como sociedad en pocas generaciones. homosexuales, libertinos, religiosos no religiosos y pensionistas incluidos. Se acabó. desapareceremos todos.

    Por que razones digo eso? por razones sociobiológicas que seria largo detallar. Te remito a otras cosas que he escrito. Pero tambien por sentido común, por conocimiento historico y por, simplemente tener dos ojos de frente. Si alguien me dice que eso es de fachas, por mi como si se opera.

    Lo único que se es que si existe una institucion en la sociedad que responde a esos criterios, entonces hay matrimonio y la sociedad puede perdurar. Si no, no puede perdurar. desaparacerá. Y en la nuestra, no existe esa institucion.

    ¿Que quieren llamar matrimonio a una cosa que da risa, como la actual, y quieren que se acojan a ello los homosexuales, los tractores, los gatos y los coches? Que coño importa eso? No me interesa. Es irrelevante, Pero si demuestra una cosa: Hasta que punto el verdadero matrimonio ha sido destruido hasta sus cimientos y hasta qué punto pagamos y pagaremos las consecuencias.

    La unica pena es que los idiotas que han promovido ese suicidio, esa orgia de falsos derechos,convirtiendo instituciones en caricaturas de si mismas, esa ceguera cortoplacista, esa incomprensión total y ese desprecio de la historia y la tradición, no vivirán para contemplarlo., Ya son demasiado viejos. Pero otros lo iremos pagando. Vaya si lo iremos pagando. Para empezar, ya podemos olvidarnos de cobrar pension alguna.

    Ese es el problema de fondo. Y perdona por la vehemencia. pero eso es lo que pienso.

  2. No hombre, ya sabes que te leo y valoro mucho todo lo que escribes. Por eso mismo me interesa tu opinión sobre el tema.

    Con todo, creo que eres excesivamente pesimista, puede que a nuestro alrededor todo parezca decadente pero siguen contrayéndose matrimonios exitosos que son las raíces de familias sanas. ¿Cómo las de antes? Tal vez no, cambia lo accesorio pero no cambia lo importante. Aunque no dejamos de ser animales con nuestros institutos hay cosas que se van puliendo.

    Mientras que la eugenesia a través del aborto es un hecho hoy en día también es un hecho el que los que tienen “taras” genéticas o producidas a lo largo de la vida son integrados en la sociedad. No porque lo dicte el Estado sino por la propia “sensibilidad” que tiene la sociedad. Sin duda es mejor que cuando uno tenía manchas en la piel y lo expulsaban de la ciudad-comunidad pensando que podía tener la lepra; y si no la tenía terminaba teniéndola por verse obligado a juntarse para sobrevivir con las comunidades de leprosos.

    Yo esto lo veo como una fórmula de revitalizar el matrimonio. El tradicional no se resiente pues los hombres y las mujeres pueden seguir casándose como han hecho hasta ahora con mayor o menor acierto. Lo que sí permite es que los homosexuales que así lo quieran puedan imitar esa forma de vida virtuosa en lugar de dejarse llevar por las bajas pasiones que empujan a los hombres. ¿No se crea una familia con hijos? Puede ser, tampoco se crea una familia en un matrimonio cuando uno de los dos es estéril y eso, que podría suponer la nulidad del matrimonio, se ve hoy con otra perspectiva. Que no sea lo natural o perfecto no implica que deba dejarse al margen como algo escondido e insano, condenado a muchos a llevarlo en secreto y a socializar en las saunas. El resultado no creo que sea una sociedad más enferma sino más sana, con gente que pueda llevar a cabo vidas más ordenadas y con algo más de previsión.

    E insisto, tener hijos y poder garantizar la supervivencia de la sociedad no depende de ese 2% de homosexuales sino de que los heterosexuales sigan teniendo hijos. Y que haya homosexuales que puedan casarse, igual de que haya gente que decida consagrar su vida a Dios y no tener hijos, no veo en que influye en el matrimonio “natural”.

  3. Es que el matrimonio , como otras cosas imprescindibies, ahora mismo no existe. Si existiera aqui y ahora, a ninguna pareja del mismo sexo se le ocurriría a casarse. Les parecería, como a todo el mundo, un insulto a una institución importantísima. porque una sociedad con interés por si misma, donde cada uno ve más allá de su hombligo, con interés en su futuro no perdería nunca el tiempo en estas tonterías, ni toleraría que nadie la relativizaria ni trivializara de esa manera.

    Sabes una prueba de que el matrimonio no existe? El que ya no hay chistes sobre el matrimonio. Si no hay chistes sobre una institución es que la gente ya no la tiene en mente, porque ya no obliga a nada, es decir, no produce un orden. Las instituciones naturales, como el matrimonio, la patria etc no existen en los papeles, ni en las constituciones, ni en las sentencias judiciales. existen ante todo, en la mente, en la tradición. Y es precisamente porque existen en la mente, por lo que se llevan luego a los papeles.

    Solo existe un vestigio de lo que era, formal, en el papel, con fines recreativos, afectivos y fiscales. Por eso me niego a hablar de matrimonio en estas circunstancias. Hablar de matrimonio de personas del mismo sexo es para mi como columpiarse en un trasatlántico o que se hunde usando las bombas averiadas como columpios. Puer si, vale, adelante. Total. SI no hay otra cosa que hacer mientras nos vamos a la mierda… Solo es un sintoma de que no nos tomamos en serio las cosas.

    El que eso sea un problema social candente, y no lo importante, dice mucho de la ceguera de la sociedad individualista y cortoplacista en la que vivimos. Está visto que hasta que no llegue el agua hasta la cubierta no nos vamos a dar por enterados.

    No existe el matrimonio. Por eso no hay natalidad. O esta situación cambia o desapareceremos. Con desaparecer quiero decir que, serenos absorbidos por otros con una visión mas real de las cosas. Y todas estas tonterias, porque son tonterías, desaparecerán con nosotros.

    Un abrazo.

  4. Sigue habiendo chistes sobre el matrimonio, de hecho últimamente se escucha mucho eso de que los gays supieran lo que es el matrimonio no se querrían casar y cosas similares.

    Igual estamos de acuerdo en eso de que hoy “no existe matrimonio” o es algo muy difuso. Pero lo que también se ve es que no todo el mundo es cortoplacista y hay quienes sí se lo toman en serio. Y que, de hecho, esto puede utilizarse como una pequeña revolución conservadora para conseguir una sociedad mejor, más “viable”.

  5. “No es que el MH destruya el matrimonio, es que muestra a las claras que el matrimonio ya no significa nada. ”

    Gran verdad. No tengo tan claro que esto sea (tan) negativo. Pero que es una verdad como un templo lo tengo clarísimo.

  6. Con todos los respetos… Creo que cada persona puede hacer con su cuerpo y con su vida lo que considere oportuno mientras no dañe a nadie y con respecto a los demás a llegar a acuerdos voluntarios.

    El que se quiera llamar matrimonio a la unión, al contrato de convivencia reglada, realizado por y entre homosexuales lo único que es es una provocación. Por tanto lo que debemos hacer los que sí que creemos en el matrimonio es no hacer caso. Dice un dicho: No hay mayor desprecio que no hacer aprecio.

    ¿Que lo quieren llamar matrimonio? Que lo llamen, la cuestión es que quien quiera defender el matrimonio lo que tiene que hacer es casarse, por la Iglesia, por otras religiones o civilmente, y hacer realidad una verdadera vida marital de convivencia y compromiso entre la pareja. Y educando a sus hijos en esa creencia.

    Si a caso lo que deberíamos preocuparnos es saber si el Estado pone ventajas a aquellos que han realizado formalmente un contrato marital o no.

    Me parece mucho más perjudicial el que se bonifique el ser madre soltera que el que se casen los homosexuales. De tal manera que tengo una pequeña cruzada pidiendo que el matrimonio religioso no derive en matrimonio civil tanto en cuanto no haya una diferencia clara en cuanto a las ventajas civiles de estar casado o no. De hecho, sé de mas de un caso en el que una pareja arrejuntá, ha conseguido ventajas sociales al tener hijos dentro de su convivencia no regulada, no certificada con el contrato marital de tal manera que han tenido la oportunidad de escolarizar mejor a sus hijos o incluso el poder acceder cada uno de ellos en mejores condiciones a una VPO al no constar que están casados. Hasta el punto en el que conozco un caso en el que una pareja, un matrimonio católico, se divorció por lo civil, siguieron viviendo juntos, con sus hijos y todo, yendo a misa y todo, y así pudieron comprarse una segunda VPO……. Y mi opinión es…. ole sus collons!!

    La sociedad ha de ir por delante de la ley. Y aquellos que quieran luchar por el matrimonio lo que tienen que hacer es casarse, tener muchos hijos, educarlos en sus creencias, cosas que el estado no sólo no ha de impedir sino facilitar, el Estado no debe estar para moralizar a la sociedad conforme a las creencias de una mayoría, y verán cómo esa forma de actuar acaba generando soluciones al caso en el momento en el que aquellos que no son capaces de formar familias estables se extingan.

  7. Discrepo de la entrada. La institución del matrimonio no resulta reforzada porque la desnaturalicemos. Es como si me echan agua al vino y, por poner buena cara, digo que al menos es mejor que el agua sola. En una sociedad liberal, ha de existir un reconocimiento de los contratos de convivencia entre personas del mismo sexo. Y tiene que existir un reconocimiento de la institución del matrimonio, que es más que un contrato de convivencia, pues es la institución fundadora de la célula básica familiar. Si a todo lo llamamos igual, significa que el Estado solo reconoce individuos, lógicamente mucho más manejables que una sociedad civil estructurada en instituciones independientes de la administración.

  8. Si el argumento es que el matrimonio (civil) ya estaba desnaturalizado respecto al matrimonio (natural, canónico, etc.) , defender que no se produzca ningún cambio en el matrimonio (civil) sin exigir su vuelta al matrimonio fetén parece poco coherente.

    Socialmente debería existir entonces una demanda social por eliminar la posibilidad de divorcio y terminar con la adopción por individuos no emparejados porque, ya se sabe, todo niño necesita un padre y una madre. Aunque aquí estoy abriendo otro melón.

  9. Yo espero celebrar esta entrada con una futura celebración. Se abre el castigo para el chico que quiera estar a mi lado, jeje. El matrimonio sigue muy vivo, si no no hablaríamos del tema, y yo pienso ayudar a mantenerlo. He dicho! 🙂

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