Políticos y huevos de oro

La fábula de la gallina que ponía huevos de oro es casi tan antigua como la política, y aunque pasan los siglos parece que no aprendemos nada. La historia es de sobra conocida y los regímenes políticos se pueden definir según la actitud que mantienen frente a la gallina de los huevos de oro que es el libre mercado. Los políticos más prudentes no atosigan a la gallina y de vez en cuando sustraen un huevo de oro del cesto sin molestar a la ponedora, un pequeño impuesto para financiar el Estado y los más irresponsables limpian el cesto en cada puesto y atosigan a la gallina para que ponga más huevos consiguiendo el efecto contrario. Cuando no quedan huevos de oro en el cesto el político solo tiene dos opciones, esperar a la nueva puesta o… comerse la gallina. Este caso extremo sería el del comunismo en el que se promete riqueza para todos a corto plazo a costa de impedir la riqueza futura.

Como si animales carroñeros fueran, los políticos imponen tasas e impuestos allí donde ven que se está generando riqueza. El sector turístico español es un ejemplo mundial y no es de extrañar que el politicastrerío se interese siempre por semejante gallina de los huevos de oro. Sin excepción, los socialistas de todos los partidos, consideran que los beneficios generados por el turismo son un botín que los empresarios del sector deben repartir con ellos. Solidaridad lo llaman.

Quienes ya empobrecieron en su día a la sociedad balear amenazan de nuevo con imponer otra ecotasa turística. En Canarias, el PSOE se ha descolgado con establecer por ley -ordeno y mando- una plantilla mínima en los hoteles del archipiélago. Siempre por el bien del sector, incluso candidatos a alcaldías como la de San Bartolomé de Tirajana en Gran Canaria proponen crear nuevos impuestos sobre el todo incluido. Son solo algunos ejemplos pero como estos pueden encontrarse cientos en toda España.

No satisfechos con apropiarse del cesto de huevos de las gallinas ajenas, pretenden enseñar a los hosteleros como deben satisfacer a sus clientes en esa soberbia que caracteriza a todo planificador. Semejante maraña reguladora y la amenaza de saqueo constante, dejan escaso margen a la iniciativa empresarial para satisfacer las necesidades de aquellos que libremente escogen sus establecimientos para disfrutar las vacaciones. No llegan al punto de matar a la gallina para comérsela (o expropiar) pero sí se entrometen en negocios que funcionan marcando directrices que de forma homogénea todos deben seguir, impidiendo la diferenciación y la mejora continua de un sector libre y competitivo. Cualquiera diría que la ambición última del político es convertirse en hostelero dictando normas en lugar de arriesgarse a abrir su propia empresa..

No hace falta que elucubremos sobre cómo serían los “hoteles públicos” gestionados por políticos porque ese modelo ya existe en España. Paradores de Turismo es una sociedad anónima de titularidad pública cuyo único accionista es la Dirección General de Patrimonio del Estado presidida por Ángeles Alarcó. Es posible que sus estándares de calidad y servicio sean altísimos pero de lo que no cabe duda de que es una ruina en manos de políticos. Ni reestructuraciones ni ERE’s han impedido que seis de cada diez paradores estén en pérdidas, datos devastadores si se tiene en cuenta la rentabilidad y excelencia mundial que consigue el sector hotelero español a pesar del gobierno.

Recordemos la sabiduría que esconde la fábula atribuida a Esopo y no atosiguemos ni matemos a la gallina de los huevos de oro, mantengamos a los políticos alejados de nuestros cestos.

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El petróleo en Canarias según Miguel Anxo Bastos

Hace solo unos días el ministerio de Medio Ambiente aprobó unas prospecciones petrolíferas en aguas canarias. Frente a la demagogia de los grupos de presión os recomiendo (sobretodo a canarios y baleares) esta conferencia que ofreció Miguel Anxo Bastos durante las jornadas liberales de Tenerife hace unos meses y a la que tuve la suerte de asistir:

¿Por qué el P-Lib?

La propaganda electoral aburre, los mensajes vacíos deambulan por los mítines y los ecologistas de todos los partidos han gastado más papel en dos semanas que en todo el año con el objetivo de conseguir nuestro voto. Por suerte ya queda poco, en unos días votaremos en las europeas y… en nada llegará la campaña de las municipales, las autonómicas de aquí y de allí… y las nacionales.

“La fiesta de la democracia” es la fiesta de los políticos, los contribuyentes tan solo participamos para elegir en qué y cómo se gastarán nuestro dinero. El Estado es un gran banquete en el que los burócratas se sientan a la mesa a comer mientras nosotros pagamos la comida. Lo bueno del bipartidismo es que ofrece certidumbre a quienes costeamos el banquete; por esa misma razón muchos se afanan en servir los platos como camareros, es el clásico trueque que conlleva sacrificar libertad para obtener a cambio seguridad. Pero es comprensible que otros prefieran sentarse a la mesa y disfrutar del ágape pagado con dinero ajeno en lugar de ser ellos quienes lo financien; este es el origen de muchos de los nuevos partidos -en su mayoría escisiones personalistas de los tradicionales- cuyo programa político podría resumirse en aumentar la comilona a cuenta del contribuyente o -en el mejor de los casos- repartirse los Presupuestos Generales del Estado con quienes ahora lo manejan casi en exclusividad.

Particularmente soy partidario del mal menor para evitar una calamidad que arrase nuestros ya expoliados bolsillos. No podemos abstraernos de la política porque la política se entromete en nuestras vidas más allá de nuestros bolsillos planificando nuestras vidas desde el nacimiento hasta la sepultura, persiguiendo la libertad que solo es posible allí donde la gente controla a los políticos y no al revés; o entre las sombras de los mercados negros, donde la libertad se entremezcla con la delincuencia. Lo queramos o no, las elecciones conceden legitimad y poder a quienes decidirán por nosotros y por nuestros hijos, creo que procurar que esos políticos sean lo menos dañinos para nosotros es parte de nuestra responsabilidad. De las 39 candidaturas que se presentan a las elecciones de este domingo 25 de mayo sólo hay una que en su programa establece como prioridad recortar el banquete de los políticos a costa de los contribuyentes: el Partido de la Libertad Individual. Las demás tienen otras preferencias (la defensa de España, el fortalecimiento de los políticos europeos, hacer viable el banquete,  empacharse otra vezservir cuernos de unicornio en el banquete, etc.). Todos esos partidos pretenden continuar planificando nuestras vidas en mayor o menor medida y sólo difieren en el modo de hacerlo, el P-Lib tan solo quiere quitarle el poder a los políticos y devolvérselo a los ciudadanos.

El Partido de la Libertad Individual (P-Lib) fue creado en el 2009, ya se ha presentado a algunas elecciones locales y regionales pero es la primera vez que se presenta a nivel nacional ya integrado en la Internacional Liberal. Sus lineas maestras coinciden plenamente con mi pensamiento en el que la soberanía individual -la libertad propia y el respeto a la libertad ajena- debe anteponerse al colectivismo centralizado. Llevaba un tiempo siguiendo sus pasos porque quería saber si tenía vocación de permanecer en el tiempo y he decidido que ahora el paso me toca darlo a mí, un proyecto así merece mi respeto y apoyo para continuar consolidándose. Ayudé a recoger firmas para que pudieran presentarse a estas elecciones y este domingo votaré al P-Lib. Pero el viaje no ha hecho más que comenzar, ahora es mi partido y espero poner mi granito de arena con la ayuda de otros liberales que he encontrado en Canarias para mantener encendida la antorcha de la libertad frente a los socialistas de todos los partidos que sacrifican nuestra libertad por un supuesto bien común que solo nos empobrece en lo económico pero sobretodo en el espíritu. La libertad no solo nos hace más prósperos, nos hace sencillamente humanos; porque siempre será mejor ser libre que transitar el camino de servidumbre trazado por los políticos colectivistas.

votaplib