No era una profecia

A principios de 2020 escribí sobre el peligro para la democracia constitucional que suponía el gobierno Sánchez. No ha pasado ni un año pero, pandemia de por medio, parece que haya transcurrido una década. Aquello no era una profecía, tan solo levanté acta de lo que estaba sucediendo y las consecuencias que conllevaría. Ayer, martes…