Cartas venezolanas (II): ¿Madrid será como Caracas?

Querido C,

Me preguntas si Madrid será como Caracas y te quiero responder rotundamente: No. España no es Venezuela, y tampoco lo son Bolivia o Argentina. No obstante un gobierno de Podemos iniciaría un proceso constituyente similar al bolivariano. En su discurso no dejan de mencionar que quieren un “nuevo país” y que estamos atravesando “una segunda transición”. Para ello no hablan de reforma constitucional que debería cumplir las mayorías y requisitos de nuestra Constitución sino de poder constituyente, un poder “originario” que por ser anterior a la Carta Magna (la voluntad popular que sostiene la soberanía nacional) estaría por encima de la misma con capacidad de hacer y deshacer cualquier normativa vigente.

¿Qué tipo de país saldría de este proceso? Para empezar deberían lidiar con una de las contradicciones entre “soberanía popular” y “estado plurinacional”. Si existen varias naciones todas ellas son diferentes pueblos y cada una podría iniciar su propio proceso constituyente. El encaje es complicado pero no imposible, de hecho la vía “boliviana” es una de las opciones decretando un estado plurinacional en el que diferentes minorías están hiperprotegidas por el Estado aunque el liderazgo centralizado se mantiene intacto.

Económicamente el camino se parecería más a la argentinización de España, con una vuelta a una moneda propia y soberana que puedan controlar los políticos españoles, es decir, los podemitas. Todos los sueldos públicos (incluso si se crean 3 millones de funcionarios) o pensiones se pueden seguir pagando si uno tiene en propiedad la maquina de imprimir billetes. El problema es que esos billetes se devalúan, el poder adquisitivo de la gente se desploma, hay hiperinflación y no hay quien pague la deuda externa en otra moneda. Eso sí, las cuentas estatales cuadrarían perfectamente y la contabilidad sobre el papel sería ejemplar. Ni siquiera tendrían que subir impuestos porque imprimirían más billetes para pagar los salarios públicos. La deuda externa y la balanza comercial sufrirían y todo lo que no se produce en España sería, sencillamente, inalcanzable hasta para los más pudientes.

Cabe la posibilidad de que opten por mantenerse en el euro y subir impuestos. Dicen que España tiene un problema de ingresos pero no de gastos, así que si aumenta la recaudación todos nuestros problemas desaparecerían. Primero se los subirán a los más ricos, se recaudará igual o menos y volverán a subirlos hasta asfixiar aun más a la clase media que sostiene al Estado. Entre tanto, quien pueda irá sacando el dinero. Los proyectos empresariales dejarán de tener financiación y se dejará de crear empleo, empresarios y profesionales más cualificados abandonarán el país en cuanto tengan la menor oportunidad. Aquí, en la España podemita irán quedando los que no puedan irse, los que hayan tenido menos oportunidades en la vida. El drama del populismo es que surge como esperanza de los más desafortunados pero a su vez se ceba con ellos.

Los hiperliderazgos, además, cogen tics y formas del propio caudillo. Pablo Iglesias tampoco es Hugo Chávez y de ambas personalidades pueden salir regimenes similares pero diferentes así que no tendremos ese punto bananero circense. La cúpula podemita no deja de estar formada por profesores universitarios así que nos podemos ir acostumbrando a recibir lecciones profesoriles y cientifistas desde el gobierno. La emotividad estará a flor de piel al igual que la sexualización del discurso público, entre risas y bajas pasiones todo entra mejor.

También me preguntas por qué estoy tan seguro de que tomaran esta senda y no la de la moderación. Es cierto que el poder y el pragmatismo amansan las ideas más radicales pero nos encontramos ante un grupo de poder reducido y fanatizado. Recuerdo que Carolina Bescansa en sus clases de “Comunicación Política y Campañas Electorales” nos enseñaba el arte de pastorear a los electores, tal vez ellos no sabían lo que les convenían pero la tarea de la comunicación política era que el político se los metiera en el bolsillo para conseguir sus fines. La moderación en las formas y en el discurso es pura táctica porque lo importante es alcanzar el poder y así aplicar sus políticas para hacer realidad su utopía, ese nuevo país.

Un fuerte abrazo,

Anuncios

Políticos y huevos de oro

La fábula de la gallina que ponía huevos de oro es casi tan antigua como la política, y aunque pasan los siglos parece que no aprendemos nada. La historia es de sobra conocida y los regímenes políticos se pueden definir según la actitud que mantienen frente a la gallina de los huevos de oro que es el libre mercado. Los políticos más prudentes no atosigan a la gallina y de vez en cuando sustraen un huevo de oro del cesto sin molestar a la ponedora, un pequeño impuesto para financiar el Estado y los más irresponsables limpian el cesto en cada puesto y atosigan a la gallina para que ponga más huevos consiguiendo el efecto contrario. Cuando no quedan huevos de oro en el cesto el político solo tiene dos opciones, esperar a la nueva puesta o… comerse la gallina. Este caso extremo sería el del comunismo en el que se promete riqueza para todos a corto plazo a costa de impedir la riqueza futura.

Como si animales carroñeros fueran, los políticos imponen tasas e impuestos allí donde ven que se está generando riqueza. El sector turístico español es un ejemplo mundial y no es de extrañar que el politicastrerío se interese siempre por semejante gallina de los huevos de oro. Sin excepción, los socialistas de todos los partidos, consideran que los beneficios generados por el turismo son un botín que los empresarios del sector deben repartir con ellos. Solidaridad lo llaman.

Quienes ya empobrecieron en su día a la sociedad balear amenazan de nuevo con imponer otra ecotasa turística. En Canarias, el PSOE se ha descolgado con establecer por ley -ordeno y mando- una plantilla mínima en los hoteles del archipiélago. Siempre por el bien del sector, incluso candidatos a alcaldías como la de San Bartolomé de Tirajana en Gran Canaria proponen crear nuevos impuestos sobre el todo incluido. Son solo algunos ejemplos pero como estos pueden encontrarse cientos en toda España.

No satisfechos con apropiarse del cesto de huevos de las gallinas ajenas, pretenden enseñar a los hosteleros como deben satisfacer a sus clientes en esa soberbia que caracteriza a todo planificador. Semejante maraña reguladora y la amenaza de saqueo constante, dejan escaso margen a la iniciativa empresarial para satisfacer las necesidades de aquellos que libremente escogen sus establecimientos para disfrutar las vacaciones. No llegan al punto de matar a la gallina para comérsela (o expropiar) pero sí se entrometen en negocios que funcionan marcando directrices que de forma homogénea todos deben seguir, impidiendo la diferenciación y la mejora continua de un sector libre y competitivo. Cualquiera diría que la ambición última del político es convertirse en hostelero dictando normas en lugar de arriesgarse a abrir su propia empresa..

No hace falta que elucubremos sobre cómo serían los “hoteles públicos” gestionados por políticos porque ese modelo ya existe en España. Paradores de Turismo es una sociedad anónima de titularidad pública cuyo único accionista es la Dirección General de Patrimonio del Estado presidida por Ángeles Alarcó. Es posible que sus estándares de calidad y servicio sean altísimos pero de lo que no cabe duda de que es una ruina en manos de políticos. Ni reestructuraciones ni ERE’s han impedido que seis de cada diez paradores estén en pérdidas, datos devastadores si se tiene en cuenta la rentabilidad y excelencia mundial que consigue el sector hotelero español a pesar del gobierno.

Recordemos la sabiduría que esconde la fábula atribuida a Esopo y no atosiguemos ni matemos a la gallina de los huevos de oro, mantengamos a los políticos alejados de nuestros cestos.

Hijos de los homosexuales

Quienes se oponen al matrimonio homosexual suelen estar en contra también de la adopción de menores por parejas homoparentales con argumentos cargados de prejuicios y premisas erróneas. Si ya intenté explicar en esta página por qué el matrimonio homosexual es una victoria conservadora hoy intentaré exponer los argumentos a favor de la adopción homoparental y los vientres de alquiler.

La afirmación “todo niño tiene derecho a un padre y una madre” es falsa. Los niños no tienen un padre y una madre por derecho sino como requerimiento del proceso biológico reproductivo humano. Más acertado sería aseverar que todo recién nacido es, necesariamente, hijo de un hombre y una mujer independientemente si la reproducción es natural o asistida por la técnica (para que esta premisa sea valida debemos excluir una posible aunque improbable partenogénesis natural o futuros descubrimientos que permitan la reproducción asistida sin un óvulo fecundado por un espermatozoide).

Desgraciadamente, un menor de edad puede quedarse sin su padre, madre o ambos por causas naturales (fallecimientos, etc.) o sociales (abandonos, renuncias, encarcelamientos, separaciones, etc.). Estas situaciones son tan antiguas como la misma sociedad y para paliarlas existen los orfanatos y las adopciones.

Tanto en el caso de las técnicas de reproducción asistida como en las adopciones la paternidad biológica puede diferir de la paternidad legal. Padres y madres prestados que abren su familia a los niños que no las tienen en un acto de amor admirable reflejado en estas bellas palabras de Benedicto XVI: “San José manifiesta de manera sorprendente, que es padre sin haber ejercitado una paternidad carnal. No es el padre biológico de Jesús, del cual solo Dios es Padre, y sin embargo ejercita una paternidad plena y entera. Ser padre es por encima de todo ser servidor de la vida y del crecimiento”.

Es el momento de introducir en la ecuación a las parejas homoparentales que se ofrecen para adoptar a los menores que lo necesitan. Desde el momento en que dos homosexuales pueden casarse en España pueden acceder a la adopción en igualdad de condiciones que los matrimonios heterosexuales y ello implica superar los requisitos de edad y psicosociales que las administraciones competentes exigen. Esto implica un estudio particular de cada pareja en la que se tienen en cuenta desde los horarios laborales, los ingresos familiares y patrimoniales hasta la estabilidad emocional. Esto es interesante a tener en cuenta porque las personas que adoptan tienen que superar un filtro que las personas que tienen sus hijos de forma natural. Proteger a los niños de todo tipo de abusos (recordemos que el 85% de los abusos sexuales a menores se dan en el ámbito familiar, la mayoría con padres heterosexuales obviamente) y ofrecerles el mejor hogar posible en la medida de lo posible debe ser el único parámetro a tener en cuenta.

Quienes dicen defender a los niños siempre aseguran que es necesario que tengan un referente masculino y otro femenino, pero la realidad es que en España desde hace tiempo cualquier persona podía adoptar a título individual sin necesidad de convivir en pareja. ¿A que nunca han visto que alguien se manifieste contra la adopción por parte de personas solas? ¿Dónde queda el referente paterno cuando el adoptante es una mujer en solitario? Hasta la legalización del matrimonio gay los homosexuales que querían adoptar se acogían a este supuesto mientras que ahora la misma estabilidad y seguridad legal que ampara al matrimonio protege al menor adoptado.

Actualmente la adopción de menores de 3 años en España se encuentra paralizada. El aborto utilizado como método anticonceptivo, la educación sexual, el alto nivel de vida alcanzado en los últimos años y la burocracia del proceso (desde que el niño es susceptible de ser adoptado hasta que se determina que puede serlo pueden pasar años) han reducido el número de niños en adopción.

Hay quienes aun no pudiendo alumbrar a sus hijos recurren la técnica para tenerlos. Desde que en 1978 nació Louise Brown, la primera “niña probeta”, han sido muchas las familias que se han reproducido con ayuda de estas técnicas. Un paso más allá es la gestación subrogada en el que una gestante alquila o presta su vientre a unos padres intencionales. Esta es la única opción que tienen las parejas homoparentales para tener hijos con su carga genética. En España este tipo de técnica reproductiva no es legal y cada vez hay más familias que no pueden inscribir a sus hijos nacidos fuera de nuestras fronteras en el Registro Civil por lo que promueven su modificación para que dejen de estar en un limbo legal (aquí podéis firmar la petición). Se trata de una exigencia justa pero insuficiente, la gestación subrogada debería permitirse amparada en la libertad, tanto de la gestan subrogada como la de los padres intencionales. Soy incapaz de escribir una mejor defensa de los vientres de alquiler de la que puso negro sobre blanco Juan Ramón Rallo así que os recomiendo su lectura.

En este 28 de junio tengo un sueño, que España sea un país más libre en el que todos podamos ser “servidores de la vida y del crecimiento” sin impedimentos burocráticos.

 

España

Una tierra seca, estéril y pobre: el 10 por ciento de su suelo no es más que un páramo rocoso; un 35 por ciento, pobre e improductivo; un 45 por ciento, medianamente fértil; sólo el 10 por ciento francamente rico. Una península separada del continente europeo por la barrera montañosa de los Pirineos, aislada y remota. Un país dividido en su interior mismo, partido por una elevada meseta central que se extiende desde los Pirineos hasta la costa meridional. Ningún centro natural, ninguna ruta fácil. Dividida, diversa, un complejo de razas, lenguas y civilizaciones: eso era, y es, España.

Del prólogo de La España Imperial 1469-1716 de J.H. Elliott