Mi basura

A Gallardón le gusta tanto controlarlo todo que hasta pretendía meter sus manos en nuestros cubos de basura, por remover la mierda, ver que había y  asegurar que era de su gusto. Todo con su cuerpo de policía hurga-basuras y sus multazos para financiar su egolatría. Luego tiene arrestos para prohibir lo que al le parecen trabajos que “atacan a la dignidad de la persona”. Pues bien, esta sentencia judicial se lo impedirá. Últimamente no le sale nada bien al Alcalde.

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Gallardón desmantela las chabolas

A Gallardón no le debieron gustar las fotos de las chabolas en pleno “Madrid Río” publicadas en diferentes medios -y en esta bitácora– y, hoy mismo, ha ordenado el desalojo de estas personas sin hogar. Parece que no le gustó la imagen de sí mismo que le mostramos. Es comprensible, debe ser muy duro enfrenarse al espejo de uno mismo en lugar de esuchar a los aduladores.

Gallardón intenta borrar las consecuencias que acarrean sus proyectos ególatras pero sus promesas permanecen incumplidas. Y la deuda que ha cargado en el bolsillo de los madrileños es imborrable y difícilmente asumible por nadie.

Busca las 7 diferencias

Una deuda de más de 8 mil millones de euros…

Una ambición olímpica…

Un profundo desprecio hacia los madrileños…

Ya sabemos cuales son las preferencias del alcalde de Madrid a la hora de redistribuir el dinero de los contribuyentes. Estas obras deberían terminarse este año pero parece que Gallardón ha incumplido algunas promesas y ha empeñado sus esfuerzos en tareas más elevadas. Mientras tanto, serán los vecinos quienes sufrirán la degradación provocada por los sueños ególatras de Gallardón.