Archipiélago de prejuicios sobre las familias

Carlos López Díez ha respondido en su blogmi anterior escrito sobre los hijos de los homosexuales con un archipiélago de falacias sobre las familias. Es complicado argumentar contra los prejuicios pero el silencio tan solo puedo reafirmarlos. Para ir al grano resaltaré las afirmaciones de Carlos López y a continuación mis réplicas:

– “En el debate sobre los llamados “otros modelos de familia”…”

No hay debate, existen “otros modelos de familia” desde que una sola persona puede adoptar, tener hijos por reproducción asistida, los padres fallecer, divorciarse, etc. El “debate” que pretende Carlos López es sobre la moralidad de estos casos como se desprende de todas sus premisas.

–  “Cuando se habla de abuso infantil dentro del ámbito familiar, no está claro qué se entiende por familia…”

Otro intento de poner en duda hasta lo que cualquiera entiende. Con un ejemplo lo verá más claro: La cena de Nochebuena se produce en el ámbito familiar, el panadero al que le compra el pan todas las mañanas suele ser un conocido.

– “¿Valen como “familia” todo tipo de arreglos en los que la madre o el padre conviven con distintas parejas de uno de los progenitores de los hijos, a lo largo del tiempo?”

Imagino que la viuda que rehace su vida no puede volver a casarse según Carlos López y mucho menos “vivir en pecado”. Que me disculpe si dejo ese tipo de decisiones sobre la propia vida al ámbito privado sin imponer mi moral a los demás.

– “Sospecho que es así, con lo cual ese dato no me sirve para evaluar la idoneidad de la familia natural, porque no distingue entre esta y otras fórmulas de convivencia.”

Afirmar que existe una familia “natural” puede inducir al error asumiendo que existe una familia “anti natural”, no deseada ni deseable. De nuevo el juicio moral. Dentro de la estrecha definición de “familia natural” se quedarían fuera desde las viudas con hijos hasta las personas que adoptan pasando por las parejas que recurren a las técnicas de reproducción asistida. ¿Las parejas que tienen hijos pero no se casan son “familia natural” u otra cosa?

– “…dado que todavía hoy la mayoría de niños vive en hogares con sus padres biológicos, tampoco debería sorprendernos que la mayoría de abusos se dieran en hogares de este tipo.”

Tras poner en duda que las “familias” son familias calma a los lectores asumiendo que, efectivamente, la realidad que la mayoría menores que sufren maltrato se da en el ámbito familiar tal y como indican todos los estudios que hay sobre el tema.

– “El dato realmente interesante sería comparar el porcentaje de abusos que se dan dentro de la familia natural, con el que se observa en otro tipo de hogares, donde los niños tienen que convivir a menudo con ligues heterosexuales u homosexuales de su madre o de su padre.”

Y para reafirmar sus prejuicios presenta un escrito del Foro de la Familia en el que no se menciona una sola vez a los homosexuales. No creo que se deba culpar a los homosexuales de los divorcios y ligues entre heterosexuales. Si cabe destacar antes muchos homosexuales se casaban con heterosexuales por presiones (familiares, sociales o de los inquisidores de hoy de y de siempre) ya no tienen que vivir reprimidos y pueden desarrollar sus afecciones y familias sin que su vida corra peligro y amparados en la ley. Desgraciadamente no es así en todo el mundo lo sería si de estos inquisidores dependiera.

– “Naturalmente, estamos hablando de estadísticas. Quien conviva con los hijos de una relación anterior de su actual pareja haría mal en sentirse ofendido porque saquemos a relucir estos datos. La estadística no predetermina el comportamiento individual, y nadie pretende “criminalizar” a ninguna persona…”

Salvo a los homosexuales, a las divorciadas, a los que tienen amantes, a las prostitutas y otra gente de mal vivir… “naturalmente”. La tolerancia no se basa en respetar a los iguales sino en tolerar y convivir con el diferente. Esa es una de las fuerzas del liberalismo y de las sociedades abiertas en contraposición a las sociedades cerradas totalitarias (socialistas, teocráticas, etc.).

-“Lo que aquí criticamos es ese pensamiento buenista de que todo vale igual, que no importa lo más mínimo el tipo de hogar en el que crezcan los niños, “mientras haya amor”. El problema estriba precisamente en lo que entendemos por amor. Si se trata de un mero sentimiento subjetivo, o de una forma de relación basada en la entrega al otro, más allá de estados de ánimo pasajeros.”

El amor, como la felicidad, no se puede medir ni comparar. De hecho dudo que haya palabras capaces de definirlo y no seré yo el que evalúe el “amor” de cada hogar en el que crece un niño. Hay padres que aman a sus hijos y otros que los desprecian mientras es una persona ajena al núcleo familiar quien termina siendo considerado como un padre. Las variaciones son tantas como familias; cada situación es única y nuestra excepcionalidad es la fuente de la riqueza de humanidad.

– “…ya sabemos que siempre se han dado casos de niños a los que les ha faltado el padre, la madre o ambos, y que sin embargo han salido adelante y han podido ser felices. Pero lo que discutimos precisamente es si esa situación es la ideal o no, con carácter general.”

El problema que conlleva buscar situaciones “ideales” es que muy pocos encajaríamos en el ideal. Las mayores matanzas y persecuciones que ha sufrido el hombre han sido el resultado de los iluminados que querían alcanzar el “ideal” en este mundo imperfecto de pecadores. El carácter “general” de la discusión no tiene sentido cuando lo que se dan son casos concretos y únicos como el de un fallecimiento, una separación o el recurso a la técnica para reproducirse. A menos que Carlos López esté proponiendo la prohibición de las técnicas de reproducción asistida. Sería bueno que lo aclarase.

– “Una sociedad que pretende, por razones ideológicas, que esta cuestión no debería siquiera plantearse, o que no se molesta en revisar la respuesta a priori de la corrección política, es una sociedad que no pone el interés de los niños por encima de cualquier otra consideración.”

En realidad esa sociedad que teme Carlos López es una que no se plantea la ingeniera social para moldear las familias siguiendo un modelo ideal de familia.

– “La idea de que el mundo ha sido creado por un Ser inteligente y libre tiene bases racionales muy profundas en las que aquí no me puedo extender.”

Esta cuestión filosófica  -a la que dedica tres párrafos- no aporta mucho al debate aunque también difiero en que no creo que la mente humana (imperfecta y limitada) pueda aprehender y explicar a Dios (perfecto, omnipotente, omnisciente, etc.).

– “El ser humano se presenta en dos “modalidades”, hombre y mujer, cuyo sentido va más allá de meras diferencias fisiológicas. Privar a un niño de vivir esa complementariedad a través del amor de sus padres, y preferiblemente los que lo han engendrado como parte de esa experiencia, es cuando menos imprudente, en la medida en que se pueda evitar razonablemente.”

Y por ello nadie propone robarle el hijo a nadie. Volvemos a los temas como “amor” y “complementariedad” en la pareja como algo bien definido pero que a nuestro alrededor se manifiesta con la riqueza que demuestran las relaciones humanas. No hay dos parejas que se amen igual o se complementen del mismo modo. Esta visión unívoca y excluyente es la que, por poner solo un ejemplo y suponiendo coherencia en los argumentos de Carlos López, llevarían a los prohibición de los donantes de semen y las técnicas de reproducción asistida.

– “Los niños generalmente son más felices si tienen a su padre y su madre conviviendo juntos que en cualquier otra situación.”

Atrevida conclusión que generaliza y presupone cierta omnisciencia al medir la felicidad de los niños. Además, el hogar de un niño no es solo el que lo hace feliz (si eso fuera así tendríamos que llevarlos a todos a Disneylandia, aunque no todos serían felices allí, claro). Más allá de los prejuicios, no encuentro ningún motivo por el que una persona sola o una pareja homoparental no puedan criar a su hijo. Y a tenor de lo que se lee en el blog de Carlos López él tampoco los ha aportado.

Lo dicho, un archipiélago de falacias y prejuicios que pretenden apuntalar un modelo de familia ideal y condenar a todos aquellos que sa alejen del mismo, sean separados, huérfanos, parejas homoparentales o hasta la Sagrada Familia.

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Hijos de los homosexuales

Quienes se oponen al matrimonio homosexual suelen estar en contra también de la adopción de menores por parejas homoparentales con argumentos cargados de prejuicios y premisas erróneas. Si ya intenté explicar en esta página por qué el matrimonio homosexual es una victoria conservadora hoy intentaré exponer los argumentos a favor de la adopción homoparental y los vientres de alquiler.

La afirmación “todo niño tiene derecho a un padre y una madre” es falsa. Los niños no tienen un padre y una madre por derecho sino como requerimiento del proceso biológico reproductivo humano. Más acertado sería aseverar que todo recién nacido es, necesariamente, hijo de un hombre y una mujer independientemente si la reproducción es natural o asistida por la técnica (para que esta premisa sea valida debemos excluir una posible aunque improbable partenogénesis natural o futuros descubrimientos que permitan la reproducción asistida sin un óvulo fecundado por un espermatozoide).

Desgraciadamente, un menor de edad puede quedarse sin su padre, madre o ambos por causas naturales (fallecimientos, etc.) o sociales (abandonos, renuncias, encarcelamientos, separaciones, etc.). Estas situaciones son tan antiguas como la misma sociedad y para paliarlas existen los orfanatos y las adopciones.

Tanto en el caso de las técnicas de reproducción asistida como en las adopciones la paternidad biológica puede diferir de la paternidad legal. Padres y madres prestados que abren su familia a los niños que no las tienen en un acto de amor admirable reflejado en estas bellas palabras de Benedicto XVI: “San José manifiesta de manera sorprendente, que es padre sin haber ejercitado una paternidad carnal. No es el padre biológico de Jesús, del cual solo Dios es Padre, y sin embargo ejercita una paternidad plena y entera. Ser padre es por encima de todo ser servidor de la vida y del crecimiento”.

Es el momento de introducir en la ecuación a las parejas homoparentales que se ofrecen para adoptar a los menores que lo necesitan. Desde el momento en que dos homosexuales pueden casarse en España pueden acceder a la adopción en igualdad de condiciones que los matrimonios heterosexuales y ello implica superar los requisitos de edad y psicosociales que las administraciones competentes exigen. Esto implica un estudio particular de cada pareja en la que se tienen en cuenta desde los horarios laborales, los ingresos familiares y patrimoniales hasta la estabilidad emocional. Esto es interesante a tener en cuenta porque las personas que adoptan tienen que superar un filtro que las personas que tienen sus hijos de forma natural. Proteger a los niños de todo tipo de abusos (recordemos que el 85% de los abusos sexuales a menores se dan en el ámbito familiar, la mayoría con padres heterosexuales obviamente) y ofrecerles el mejor hogar posible en la medida de lo posible debe ser el único parámetro a tener en cuenta.

Quienes dicen defender a los niños siempre aseguran que es necesario que tengan un referente masculino y otro femenino, pero la realidad es que en España desde hace tiempo cualquier persona podía adoptar a título individual sin necesidad de convivir en pareja. ¿A que nunca han visto que alguien se manifieste contra la adopción por parte de personas solas? ¿Dónde queda el referente paterno cuando el adoptante es una mujer en solitario? Hasta la legalización del matrimonio gay los homosexuales que querían adoptar se acogían a este supuesto mientras que ahora la misma estabilidad y seguridad legal que ampara al matrimonio protege al menor adoptado.

Actualmente la adopción de menores de 3 años en España se encuentra paralizada. El aborto utilizado como método anticonceptivo, la educación sexual, el alto nivel de vida alcanzado en los últimos años y la burocracia del proceso (desde que el niño es susceptible de ser adoptado hasta que se determina que puede serlo pueden pasar años) han reducido el número de niños en adopción.

Hay quienes aun no pudiendo alumbrar a sus hijos recurren la técnica para tenerlos. Desde que en 1978 nació Louise Brown, la primera “niña probeta”, han sido muchas las familias que se han reproducido con ayuda de estas técnicas. Un paso más allá es la gestación subrogada en el que una gestante alquila o presta su vientre a unos padres intencionales. Esta es la única opción que tienen las parejas homoparentales para tener hijos con su carga genética. En España este tipo de técnica reproductiva no es legal y cada vez hay más familias que no pueden inscribir a sus hijos nacidos fuera de nuestras fronteras en el Registro Civil por lo que promueven su modificación para que dejen de estar en un limbo legal (aquí podéis firmar la petición). Se trata de una exigencia justa pero insuficiente, la gestación subrogada debería permitirse amparada en la libertad, tanto de la gestan subrogada como la de los padres intencionales. Soy incapaz de escribir una mejor defensa de los vientres de alquiler de la que puso negro sobre blanco Juan Ramón Rallo así que os recomiendo su lectura.

En este 28 de junio tengo un sueño, que España sea un país más libre en el que todos podamos ser “servidores de la vida y del crecimiento” sin impedimentos burocráticos.

 

Esto piensa el vicario de Mallorca sobre el matrimonio homosexual

Interesante entrevista al sacerdote católico Antonio Vera, actual vicario general de la diócesis de Mallorca, que al ser preguntado por el matrimonio homosexual respondía así:

“La Iglesia debe acoger y respetar la decisión de las personas, debemos ser comprensivos con esta gente y verlos como dos personas que desarrollan su estima con normalidad. En mi caso, por generación, me cuesta asumirlo, pero no soy nadie para juzgar su estima, los acepto perfectamente, al igual que el Papa”.

 

Una cuestión de integridad

Mientras Rusia parece haber desatado una caza de brujas homosexuales es reconfortante encontrar un oasis de honradez en la que un pastor baptista explica cosas tan sencillas como estas:

A Matter of Integrity from Oasis UK on Vimeo.

Cada vez se escuchan más voces partidarias de encontrar un lugar en la mesa para los homosexuales en lugar de mantenerlos al margen o las viejas aspiraciones de romper la baraja de la sociedad con postulados de hombres (heteros y homos) nuevos. Un lugar en la mesa también para asistir al banquete del Señor.

Quien quiera profundizar sobre la Iglesia, la sexualidad y la inclusión puede leer este ensayo que ha motivado el vídeo (también en inglés).

44 años después #Stonewall

Cuarenta y cuatro años después de las protestas de Stonewall en Nueva York los estadounidenses han visto como el Tribunal Supremo declaraba inconstitucional una ley federal que definía el matrimonio. Edith Windsor, una mujer de 84 años, ha pleiteado en los tribunales hasta que al Supremo le ha dado la razón en un caso en el que la hacienda federal pretendía vaciarle los bolsillos por no reconocer la herencia que le dejó Thea Spyer, la mujer con la que se casó en Canada.

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Se trata de una decisión justa y liberal, el Estado no puede definir lo que es un matrimonio tan solo reconocerlo. Las parejas homosexuales llevan años casándose y muchas religiones las bendicen. La batalla legal de Edith Windsor no sólo beneficiará a esta anciana mujer sino que afecta a todos los matrimonios homosexuales que son discriminados a diario en Estados Unidos. A partir de ahora los extranjeros casados con americanos de su mismo sexo no serán puestos en la frontera; ni los montoros yanquis les saquearán.

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Cuarenta y cuatro años después de las protestas de Stonewall ciudades de todo el mundo celebran el día del Orgullo Gay. Desgraciadamente hay lugares en los que los únicos homosexuales que tienen visibilidad son los que cuelgan de las grúas condenados a muerte. La sociedad escondía a los homosexuales -esa histórica excentricidad sexual- bajo las alfombras para que no molestaran mientras que hoy en día reivindican un lugar en la mesa, la necesidad vital de existir sin tener que pedir disculpas ni esconderse.

El caso de Edith Windsor demuestra que, incluso en el Mundo libre, todavía hay muchos obstáculos que superar pero también nos llena de esperanza. Una mujer, como en su día Rosa Parks, ha removido las conciencias y las leyes injustas para conseguir un mundo mejor para todos. Estados Unidos vuelve a ser la ciudad sobre la colina que ilumina el camino de la libertad para aquellos que todavía no lo han recorrido.

Cuarenta y cuatro años después de las protestas de Stonewall celebrar el Orgullo Gay es recordar a todas esas personas, conocidas o desconocidas, que han reivindicado un lugar en la mesa de la sociedad también para los homosexuales. Sobre las carrozas y celebraciones me parece muy sugerente el artículo que escribió hace unos días Julen Real: La afortunada obscenidad del Orgullo Gay. También me parece valiente un político con el que suelo discrepar, Iñaki Oyarzabal:

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“Si no te gusta el estilo de vida homosexual deja que se casen como todos nosotros”

Un anuncio políticamente incorrecto para defender el matrimonio homosexual.

¿Qué es un escrache?

Importados de argentina los escraches se han sucedido por toda la geografía española con un objetivo común: los políticos del Partido Popular. La penúltima organización pantalla de la Izquierda, la conocida como Plataforma de Afectados por las Hipotecas, ha capitaneado las turbas perroflauticas hasta las casas de representantes electos para exigir el voto afirmativo en una iniciativa popular que promovieron y que esos mismos representantes electos aceptaron tramitar.

Hoy, esta plaforma pantalla, ha decidido retirar su iniciativa popular ya que no aceptan que se haga ninguna enmienda. Es decir, pretenden que se legisle la ILP tal y como ellos la presentaron sin que se modifique una sola coma. Quieren aplicar el rodillo de las turbas con una ambición totalitaria que espanta.

La hiperlegitimación de la Izquierda les lleva a considerar cualquier gobierno de derechas como ilegítimo independientemente de estar respaldado por las urnas. Son maestros de la propaganda y transforman una causa aparentemente justa en una organización pantalla que utilizan para esconder sus objetivos socialistas que la gente repudia elección tras elección. En este caso, han convertido los desahucios en una lucha por la dación en pago retroactiva que esconde un fin mucho más ambicioso: terminar con la propiedad privada. Ada Colau y la tropa de la PAH no son mas que okupas legitimados por una iniciativa de ley popular.

Su argumento es débil, mientras que la ILP sobre la dación en pago se está tramitando, la iniciativa popular que consiguió un millón y medio de firmas para prohibir el matrimonio homosexual fue rechazada. Exáctamente el mismo número de firmas, el mismo apoyo “del pueblo”. Un millón de firmas no pueden, en ninguno de los dos casos, imponerse al voto de los más de 40 millones de españoles representados en el Congreso de los Diputados.

Dicen ser una mayoría pero en realidad son una minoría. Como los bolcheviques, la banda de Ada Colau es una minoría. Pueden decir que representan al 99% pero en realidad están más cerca del 1%. No se puede atribuir legitimación y representación a quienes no la tienen porque tan solo se representan a sí mismos. Nunca se han sometido en un proceso libre, abierto y transparente de elección de representantes ni lo harán, de ahí que siempre tengan debilidad por la democracia asamblearia que concede poderes ejecutivos plenipotenciarios a su representante que encarna la voluntad general. General pero indeterminada, solo ellos la conocen y son capaces de interpretarla y liderarla, la vanguardia del proletariado con conciencia de clase que nos salva incluso a los inconscientes. ¿Les suena? Es la vieja historia del comunismo disfrazada bajo las pegatinas verdes del “sí, se puede”.

Pues no, no se puede permitir que una organización pantalla como la PAH que no representa a nadie se convierta en el portavoz de todos, es el primer paso a la argentinización. No es tanto una estrategia nazi, o batasuna, como el modus operandi de la Izquierda de siempre enmascarada en múltiples luchas que hoy son los desahucios pero que en otras ocasiones han sido la “paz”, el “ecologismo” o el “diálogo con la dictadura cubana”.

 

Reflexión final sobre el matrimonio

A riesgo de aburrir a los lectores me veo en la obligación de responder al último post de Elentir que en lugar de debatir se ha dedicado a manipular mis razonamientos poniendo argumentos en mi boca que no he utilizado, una técnica que la progresía domina con maestría.

Elentir no se ha molestado en esconder sus falacias sino que las aireado desde el mismo título de su post. Si yo decía que “Zapatero, sin quererlo, propició una victoria conservadora”, Elentir titulaba con “10 razones para concluir que ZP no quería una victoria conservadora”. Mal empieza si para llevarme la contraria tiene que darme la razón.

Al mismo tiempo que defiende que “la propia naturaleza sexuada del ser humano” es la base del matrimonio, no solo no admite la contradicción de los matrimonios (heterosexuales) que no tienen hijos y no podrían ser considerados “naturales” sino que me lo atribuye a mí con una pregunta retórica enrevesada y en negrita: “¿Pretende Miquel amenazar con imponer el divorcio a los matrimonios sin hijos como defensa del matrimonio gay, acaso?”. Yo no tengo la culpa de que los argumentos del video traducido por Hazte Oír sean inconsistentes. Tal vez tiene que ver con el origen del spot, una organización americana que tiende a la manipulación.

Se enroca en el argumento  del origen de la palabra española matrimonio sin caer en la cuenta de que, por la misma razón, las mujeres no podrían tener patrimonio. Pero es que además, y lo más grave, es que hace de este debate algo local pues en otros idiomas la palabra para designar esta institución universal tiene otro origen etimológico (por ejemplo en inglés, donde marriage proviene de marītāre o el nahúi hebreo cuya raíz nashá es “coger, cargar”). Nos recuerda Elentir que “cada palabra tiene un significado” olvidando que el significado va cambiando y se lo dan los hablantes;  no Hazte Oír o el propio Elentir. Incluso hay palabras con varios significados o palabras diferentes que significan lo mismo.

Vuelve con el tema de las adopciones como si las parejas homosexuales robasen niños en lugar de afrontarlo desde el problema que supone que un niño se quede sin padres. A partir de ahí, cualquier solución es “un experimiento social” porque sus padres naturales ya no están en la ecuación. E insisto, el cuidado y la educación del niño sin padres no depende de si lo padres adoptivos son una pareja heterosexual, homosexual o gente soltera. Las condiciones de un hogar son otras y en esos tres casos se pueden dar las condiciones necesarias.

Además, confunde el matrimonio civil con el canónico cuando yo no cuestiono aquí los sacramentos de la Iglesia Católica. Aún así son muchas las iglesias cristianas las que celebran matrimonios entre personas del mismo sexo. En el judaísmo, dos de las tres corrientes mayoritarias (reformistas y conservadurismo) también bendicen estos matrimonios e incluso la visión de la ortodoxia está cambiando. Y antes de que Elentir se rasgue las vestiduras y  pregunte si “¿pretende Miquel amenazar a los obispos para que santifiquen matrimonios homosexuales, acaso?” ya adelanto que tan solo pongo ejemplos de lo que ocurre en otras religiones.

Y es que Elentir no da réplica a mis argumentos sino que intenta ahuyentar sus fantasmas. Mi perspectiva del matrimonio no es la misma que la de los zerolos y pajines por lo que se hace trampas al solitario rebatiendo argumentos que yo no he dado. Un debate serio necesita la buena disposición de las partes implicadas y  no se la veo a Elentir.

Agradezco todos los comentarios que he recibido de gente con ideas y creencias tan dispares tras escribir mi aproximación sobre el matrimonio. Una cuestión tan sensible que afecta a los fundamentos de la convivencia no debería tratarse desde el fanatismo o el histrionismo.

Ponerse en el lugar del otro para intentar comprender la diferencia es la condición necesaria de la tolerancia y el respeto. Como todo esto empezó con un spot parece justo que termine con otro. Dentro vídeo:

Diez contrarréplicas a Elentir sobre el matrimonio

Elentir ha escrito diez réplicas a mis razones a favor del matrimonio homosexual. No me queda otra que responder pero no quiero que se interprete como un ataque a Hazte Oír, ni al propio Elentir. Hazte Oír lleva a cabo algunas campañas que comparto y Elentir tiene, a mi entender, una de las mejores bitácoras de toda la blogosfera política en español. Vamos al lío:

1.- Si los matrimonios existen “para proteger el ámbito natural en el que vienen al mundo las nuevas vidas” entiendo que los matrimonios en los que no se traen al mundo nuevas vidas de forma natural deberían invalidarse. Es decir, el matrimonio se rompería en cuanto la pareja no tiene hijos de forma natural ya sea por infertilidad, decisión propia o en los casos de adopción. Habría que definir un tiempo estimado en el que la pareja puede no tener hijos antes de declarase matrimonio no válido. No he sido capaz de encontrar una campaña de recogida de firmas exigiendo esto en la web de Hazte Oír.

2.- Desgraciadamente es la vida la que somete a los niños a un “experimento de ingeniería social” al privarles de sus padres naturales por la causa que sea. Procurarles un hogar en el que, en la medida de lo posible, se les ofrezca una nueva oportunidad podría considerarse un deber de la sociedad y un acto de generosidad por aquellos que los acogen como a sus propios hijos. Antes de la reforma de la ley del matrimonio ya se permitía la adopción por parte de personas solteras por lo que la figura paterna o materna podía no estar presente. El matrimonio entre personas del mismo sexo ofrece más garantías y estabilidad para un niño adoptado que la vida de una persona soltera. Tampoco he recibido ninguna alerta Hazte Oír pidiendo que las personas solteras dejen de adoptar.

3.- El matrimonio como formalización legal de una relación pasa, en el modelo actual, por el Estado. Lo ideal sería que el Estado reconociera los contratos individuales sin necesidad de una legislación colectivista. Como toda institución social evolutiva, el matrimonio está sometido a cambios. El Estado debe limitarse a reconocer una realidad existente que a lo largo de la historia humana ha ido evolucionado desde el repudio al divorcio pasando por la edad mínima de consentimiento o la sumisión de la mujer. En cualquier caso, nada impide que haya iglesias que mantengan sacramentos según sus creencias que difieran del matrimonio civil, es el caso del matrimonio católico que no concibe el divorcio.

4.- Escribe Elentir que en mi post anterior he obviado “las agresiones a la libertad de expresión, de educación y de conciencia que estamos viviendo desde 2005”. Si solo fuera desde 2005… No solo no lo he obviado sino que le he dedicado una de las diez razones anteriores, en concreto la octava. Reproduzco íntegramente:

Las subvenciones públicas y el adoctrinamiento estatal debería eliminarse, en todos los sentidos. Quienes critican el secuestro de sus hijos para que no se les inculquen valores ideológicos en la escuela deberían promover la libertad de los padres para educar a sus hijos en lugar de exigir el derecho a inculcar sus valores a los hijos de los demás.

5.- Comenta Elentir que los homosexuales ya tenían un lugar en la sociedad antes del matrimonio homosexual. Por supuesto, en las carrozas y las noches de copas, sexo y rock & roll. De lo que se trata aquí es de dar cabida en la sociedad a los homosexuales para que puedan vivir plenamente sus vidas desarrollando y aportando todas sus capacidades sin necesidad de llevar una doble vida que los condene a la marginalidad. No como mascotas sino como personas iguales cuya única diferencia se lleva a cabo en su alcoba bajo el Imperio de la Ley; no al margen de la ley.

6.- Hacer de la procreación la base del matrimonio es un error, siguiendo el argumento deberíamos prohibir, entre otros, el matrimonio “natural” de las mujeres que ya han pasado la menopausia pues se trataría de un “matrimonio estéril por definición”. En lo demás básicamente coincidimos así que no voy a llevar la contraria por llevarla ya que procuro ser “intelectualmente honrado”.

7.- La falta de formalización legal de las parejas homosexual discrimina. Y si todo se reduce a una cuestión terminológica lo que Elentir y Hazte Oír deberían exigir es que el Estado deje de llamar a ese contrato matrimonio y que no se equipare al matrimonio canónico. Pero tampoco he encontrado ningún spot exigiendo eso.

8.- El adoctrinamiento estatal es de izquierdas y de derechas. El PP no solo no ha eliminado Educación para la Ciudadanía sino que además ha propuesto una asignatura para enseñar a los niños a pagar impuestos. Entiendo que en este punto también estamos de acuerdo.

9.- “Tratar por igual realidades diferentes no es tolerancia: es una injusticia y un sinsentido” es un argumento que recuerdo haber escuchado en la última película de Spielberg por parte de aquellos que defendían la esclavitud de los negros, aquella “institución peculiar” del sur. Ni “el hecho biológico de que los seres humanos son concebidos por la unión entre un hombre y una mujer” implica como requisito el matrimonio previo, ni el matrimonio garantiza la procreación.

10.- Las votaciones parlamentarias no son portadoras de la verdad y me parece admirable la indisciplina de voto de los comunes que votaron según sus principios y no siguiendo los que mandaba la cúpula de su partido. Desgraciadamente en el caso español votaron en bloque y no según su conciencia. Zapatero, sin quererlo, propició una victoria conservadora sin que el partido supuestamente conservador se diera cuenta. Yo lo veo así y ya dediqué todo un post en su momento que ahora no voy a repetir. El matrimonio entre personas del mismo sexo es una realidad social imparable que los parlamentos irán reconocido paulatinamente de forma más o menos acertada pero de forma tranquila. En otros lugares, desgraciadamente, seguirán colgando a los homosexuales de las grúas. Creo que nuestros esfuerzos deberían centrarse en luchar contra estos y otros crímenes que se producen en países lejanos sin olvidar los que tenemos más cerca, que son nuestros vecinos, hermanos, hijos y amigos; todos hijos de Dios creados a su imagen y semejanza.

Diez razones a favor del matrimonio homosexual

Bastante en desacuerdo con el spot de Hazte Oír que he visto en el blog de Elentir. Creo que el matrimonio entre personas del mismo sexo es beneficioso por las siguientes razones:

1.- Ofrece una opción legal y virtuosa para los homosexuales. En lugar de vivir en los márgenes de la sociedad a merced de encuentros furtivos e inestables pueden enmarcarse en un modelo de estabilidad (afectiva, social, emocional, sexual, etc.) con todo lo que ello implica.

2.- Sin duda lo mejor para un niño es tener un padre y una madre. De hecho todos los niños tienen un padre y una madre, aunque algunos niños tienen la desgracia de quedarse sin uno de ellos o de ambos. Es aquí donde la adopción, aunque sea por parte de una persona soltera o de una pareja (heterosexual u homosexual) puede ser beneficiosa aunque no sean, biológicamente, su padre y su madre.

3.- El Estado define desde las herencias hasta los permisos laborales de las parejas según su estado civil. Sin el Estado sería algo que podrían definir libremente las empresas con sus trabajadores pero al estar todo hiperlegislado es necesario que se reconozca este tipo de uniones para cosas tan sencillas como poder a ver a tu cónyuge en su trabajo o cuidarle en el hospital en calidad de “familiar”.

4.- El Estado no debe tener la iniciativa creando situaciones artificiales sino positivar realidades que se dan en la sociedad, recoger y reconocer la costumbre. Y la realidad es que en sociedades más libres como la americana, ya hay muchas iglesias que no solo reconocen el matrimonio homosexual sino que lo santifican.

5.- Todos estos beneficios no solo favorecen a los homosexuales sino a la sociedad en su conjunto pues suponen ofrecer un acomodo a los homosexuales sin excluirlos. De una situación de marginación y exclusión se les ofrece sentarse en la misma mesa sin condenarlos al gueto social. Siguiendo la terminología del spot, los civiliza.

6.- El matrimonio homosexual no causa divorcios entre los heterosexuales, tampoco provoca infertilidad ni menos nacimientos. Al contrario, refuerza una institución natural que los heterosexuales han debilitado. La gente ya no se casa, se “junta”; y no tienen hijos, entre otras razones, por una irresponsabilidad y un cortoplacismo que les ha llevado al onanismo vital. La culpa no es de los homosexuales, si acaso habría que buscar responsables entre la Izquierda y  las personas que abrazan esos estilos de vida.

7.- No es una cuestión de “promover la homosexualidad” sino de evitar que la discriminación real haga que los homosexuales se encuentren a sí mismos exiliados en su propia tierra.

8.- Las subvenciones públicas y el adoctrinamiento estatal debería eliminarse, en todos los sentidos. Quienes critican el secuestro de sus hijos para que no se les inculquen valores ideológicos en la escuela deberían promover la libertad de los padres para educar a sus hijos en lugar de exigir el derecho a inculcar sus valores a los hijos de los demás.

9.- El mérito de la tolerancia no es respetar a los iguales sino a los diferentes. Una sociedad abierta es aquella en la que lo excepcional tiene cabida junto a lo mayoritario. Usar expresiones como “natural” puede inducir al equívoco pues la homosexualidad aunque minoritaria no deja de ser algo natural. Que una sociedad cien por cien homosexual no tiene futuro es algo tan obvio como que tampoco lo tendría una sociedad integrada únicamente por mujeres.

10.- Se critica el orgullo homosexual y la diferencia pero tampoco se acepta una solución integradora aún cuando el matrimonio entre personas del mismo sexo es una victoria conservadora.