Desmemoria colectiva

Trece años después de que la banda terrorista ETA asesinara a Miguel Ángel Blanco la agenda del Partido Popular no tiene previsto acto alguno para su recuerdo. Ya no es que el Gobierno negocie con ETA sobre la memoria de nuestros muertos, es que el propio partido del que era militante y concejal ya lo ha olvidado. Quiero pensar que habrá algún acto previsto, ya sea por parte del PP nacional o del País Vasco,  o de las Nuevas Generaciones en las que él militaba y por lo que le mataron. Pero que por alguna extraña razón no aparece en ningua de sus páginas webs ni agendas. Quiero pensar que todavía le quedan horas al día para rectificar, para que los actuales dirigentes y compañeros de Migue como Iñaki Oyarzabal cuelguen en las redes sociales algún recuerdo además de tener tiempo de celebrar la victoria de la selección de fúbol y otras banalidades. Será cosa de la política pop. Nada me gustaría más que tener que rectificar este post a lo largo del día.

La memoria quebradiza de un pueblo que olvida a sus muertos y a sus mártires es la que me lleva a desconfiar del patriotismo de mercadillo y borrachera. Afortunadamente todavía hay gente alejada de la poltrona que lleva en su corazón el recuerdo inmortal de Miguel Ángel Blanco Garrido. Ellos son la esperanza de España y motivo de orgullo para aquellos que de una forma u otra nos sentimos orgullosos de ser españoles.

Va por ti, no te olvidamos.

Anuncios

Lo mejor y lo peor…

…del Partido Popular de Baleares.

Corrupción aparte, la campaña electoral de 2003 con la que Jaume Matas recuperó el Gobierno balear fue una de las mejores que recuerdo. El mismo año que mareas humanas llenaban las calles de España bajo el lema de “No a la Guerra”, el PP demostró que es capaz de oponer una aleternativa completa a la hegomonía de la izquierda.

Frente al “No” el “Sí”, con tipografía y color similares, sin complejos y en positivo, dejaron claro a los votantes quié era la alternativa y en qué consistía. Así es como se ganan elecciones, combatiendo lo esencial y no lo accesorio, lo contrario es simplemente un intento de heredar el poder aprovechando el desgaste.

Y si en aquella ocasión funcionó, en el mismo folleto que he rescatado del baúl de los recuerdos se encuentra la semilla que sembraron para perder sólo cuatro años después.  El Partido Popular nunca ha desafiado el marco dominante impuesto por esa extraña pinza que  forman la izquierda revolucionaria y la derecha conservadora, en ningún momento ha cuestionado el discurso oficial del nacionalismo obligatorio. Por eso, en la versión castellana se lee Illes Balears en lugar de las Islas Baleares. Por eso, perdió las elecciones en 2007 y no levantará cabeza si no rectifica.